Emprendimientos Agroindustriales que se reinventaron a raíz del Coronavirus

Transformaron sus servicios para despacho a domicilio, implementaron reuniones por plataformas digitales e e-commerce de sus productos, permitiéndoles seguir adelante con sus respectivas empresas y en, algunos casos, igualando el nivel de ingresos pre-crisis sanitaria mundial.

En la comuna de San Vicente, Rosella Ponce desarrolló una línea de alimentación saludable derivada del topinambur un cultivo desconocido en Chile que tiene cualidades nutricionales y curativas insospechadas.  Luego de descubrir los innumerables beneficios que se generan al consumir este tubérculo y gracias al financiamiento de Corfo y el Gobierno Regional de O´Higgins a través de un PRAE, es que Rosella decide crear Nutramore, una empresa familiar dedicada al cultivo agroecológico, especializada en la producción de alimentos funcionales a base del Topinambur.

Nutramore al igual que una gran cantidad de pymes está viviendo una compleja situación debido a la pandemia del coronavirus, específicamente en la etapa de comercialización. “Tuvimos que cambiar la estrategia de ventas y todo se comercializa a través de la página web y redes sociales”.

La producción se efectúa bajo la premisa de agricultura limpia, libre de agroquímicos y con un proceso de deshidratación a baja temperatura, lo que permite asegurar la preservación de los nutrientes de este alimento funcional.

En Santa Cruz, se encuentra la empresa familiar Integmaq dedicada hace diez años a la importación, fabricación y reparación de maquinaria Agrícola. Gracias al financiamiento de Corfo y el Gobierno Regional de O´Higgins a través de un PRAE, crearon una maquinaria que permite extraer los residuos de las aceitunas para convertirlos en abono y luego utilizarlas como abono en las plantaciones de olivo. Los huesos de aceituna, los orujos, el hojín, los alperujos, el alpechín, entre otros residuos tienen excelentes usos que muchas veces por desconocimiento, se desechan sin más.

“Estamos creando un circulo virtuoso que favorece directamente al medio ambiente, a través del abono de los desechos de las aceitunas. Un kilo de aceitunas produce 20% de aceite, el 80% restante es residuo inutilizable. Nuestra maquinaría permite iniciar un tratamiento y rescatar los desechos para luego convertirlo en materia reutilizable”, enfatizó Cristóbal Moreno, Representante de Integmaq

Debido a la cuarentena y medidas restrictivas por Coronavirus, Integmaq debido cambiar la forma de relaciones y ejecutar sus proyectos. “Hoy todas las visitas a terreno debieron ser modificadas por reuniones y video llamada, complejizando el proceso, pero podemos avanzar más rápido en la parte administrativa.

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